El operativo se desarrolló en el kilómetro 1.216 de la ruta, en el sentido de circulación desde Neuquén hacia Cipolletti. Durante el control, los efectivos detuvieron la marcha de la camioneta, que era conducida por una mujer de 53 años, y solicitaron la documentación correspondiente.
La conductora presentó una constancia de cédula de identificación digital. Al avanzar con la inspección del vehículo, los policías advirtieron que las dos chapas patentes no contaban con los sellos ni con las medidas de seguridad reglamentarias.
La inspección permitió detectar irregularidades de mayor relevancia. El número de chasis presentaba evidencias de haber sido limado y de que posteriormente se había estampado una nueva numeración, cuyos últimos dígitos mostraban diferencias en el grabado. Una situación similar fue observada en el número de motor, mientras que los stickers de control carecían de las medidas de seguridad correspondientes.
A esas anomalías se sumaron diferencias de tonalidad en la pintura de las puertas respecto de la original del vehículo. La combinación de indicios llevó a los efectivos a considerar que podría tratarse de un auto bajo la modalidad conocida como "gemelo".
Frente a las irregularidades detectadas, se dio intervención al Fiscal de turno, que dispuso el secuestro del auto y la notificación de la conductora en el marco de una investigación por encubrimiento. Las medidas buscan avanzar en el esclarecimiento del caso y determinar la procedencia del vehículo.
La investigación deberá establecer ahora cuál es la identidad original del rodado, si registra algún pedido de secuestro y qué circunstancias rodearon las presuntas adulteraciones detectadas durante el control sobre la Ruta Nacional 22.
