El hallazgo del auto se produjo este domingo cuando la Policía recibió un aviso sobre un auto abandonado a la altura aproximada del kilómetro 2011 de la Ruta 40. Al llegar al lugar, los efectivos comprobaron que no tenía colocadas las chapas patentes. Sin embargo, el grabado de los cristales permitió identificarlo y establecer su dominio.
La consulta al Centro Inteligente de Seguridad confirmó que sobre el rodado pesaba un pedido de secuestro vigente desde el 7 de octubre, fecha en que había sido denunciada su robo.
Tras confirmar que se trataba del auto buscado, se dio intervención a la fiscalía, que dispuso las medidas correspondientes en el lugar. El personal del Gabinete de Criminalística realizó las pericias y el levantamiento de rastros en el lugar.
Una vez concluidas esas diligencias, el Chevrolet Prisma fue trasladado al predio de la Comisaría 42°, donde quedó secuestrado a disposición de la Fiscalía interviniente. El propietario fue notificado y la entrega del vehículo quedó supeditada a la autorización judicial.
El hallazgo se produjo alrededor de las 19:30 de este domingo, durante una recorrida por la costa del lago. En ese lugar, el personal policial identificó una moto Gilera VC de 200cc y verificó que sobre el vehículo pesaba un requerimiento de secuestro activo desde el 15 de octubre.
A partir de esa constatación, los efectivos realizaron las consultas correspondientes con las autoridades competentes para confirmar la situación del rodado y avanzar con el procedimiento.
Minutos después se presentó en el lugar un hombre de 71 años, quien reconoció la moto como de su propiedad. Tras completar las actuaciones administrativas y documentar la entrega ante testigos, el vehículo fue restituido a su dueño.
El procedimiento puso de relieve la importancia de los controles preventivos en distintos sectores de la región.
