Todo comenzó cerca de las 13, cuando se escucharon detonaciones en inmediaciones de la Comisaría 69°, en la calle Islas Orcadas. A partir de ese momento, personal policial desplegó un operativo de prevención que permitió ubicar una moto en la que se movilizaban dos jóvenes. Al advertir la presencia de los efectivos, intentaron escapar por calle Defensa hacia el norte, lo que derivó en una breve pero intensa persecución.
Sin embargo, el seguimiento fue preciso. Apenas diez minutos después, los uniformados lograron interceptarlos en dirección este, ya en la zona donde termina el ejido urbano y comienzan los sectores de bardas. Allí se concretó la detención y el secuestro de la moto en la que circulaban.
Según se pudo reconstruir, instantes antes los sospechosos habían disparado contra dos viviendas ubicadas en Islas Orcadas al 4100: una de ellas pertenece a la madre de uno de los involucrados, mientras que la otra corresponde a un vecino lindero. La secuencia generó momentos de extrema tensión en el barrio, donde varias familias quedaron expuestas al peligro de los disparos.
Por otra parte, tras la detención se inició un rastrillaje en la zona descampada cercana. A unos 400 metros del lugar, el personal encontró un arma de fuego calibre 9 milímetros sin cargador, y poco después halló el cargador con municiones. Todo indica que fue descartada durante la fuga, lo que refuerza la hipótesis del uso reciente.
El procedimiento permitió no solo detener a los presuntos autores, sino también recuperar el arma utilizada, evitando que la situación escalara aún más. En cuestión de minutos, la intervención policial logró llevar tranquilidad a un sector que había quedado en vilo por la violencia del episodio.