La secuencia comenzó en la tarde del martes 24 cuando el sospechoso, un hombre en situación de calle, se acercó al local ubicado en la intersección de Blumetti y Aconcagua. Primero se lo vio merodeando y observando el lugar, sentado en el cordón cuneta. Luego, sin dudar, escaló las rejas y entró al comercio. En cuestión de minutos salió cargando un objeto mediano: se trataba de la caja registradora del negocio.
De inmediato, el sistema de monitoreo detectó la maniobra y alertó a las patrullas. Las cámaras siguieron cada movimiento del hombre, que se dirigió hacia la banquina del canal. Esa información fue clave para guiar a los efectivos en terreno, quienes desplegaron un rastrillaje en la zona indicada.
Gracias a esa coordinación, un móvil policial interceptó al sospechoso en calle Paraná. La descripción de su vestimenta coincidía plenamente con lo registrado en las imágenes: remera gris, pantalón rojo y ojotas blancas. Minutos más tarde, tras recorrer el área, se halló la caja registradora sustraída, confirmando el robo y asegurando la prueba material.
El procedimiento concluyó con la detención del hombre, que quedó a disposición de la justicia. La recuperación del objeto robado y la identificación inmediata del autor reflejan la eficacia del sistema de cámaras y la respuesta de los efectivos en terreno. En menos de una hora, el caso quedó esclarecido, mostrando cómo la tecnología y el trabajo policial conjunto pueden marcar la diferencia en la seguridad de la comunidad.