El Plan Castello contempló una importante inversión en infraestructura vial, con obras destinadas a mejorar rutas y caminos provinciales, fortalecer la conexión entre localidades y facilitar el traslado de personas y la circulación de bienes.
Estas intervenciones permitieron avanzar en infraestructura estratégica para la provincia, acompañando el crecimiento de las distintas regiones y mejorando las condiciones de conectividad y seguridad vial.
Obra: 92 km de extensión. Obra contempla, en sus tres etapas, drenajes, recalces y protecciones con limpieza de cauces. Base granular mediante reclamado, riego de imprimación bituminosa, carpeta concreto asfáltico en caliente, recalce y recomposición de banquinas y señalización horizontal y vertical.
Sección I
Sección II
Sección III
