Caza Deportiva

Caza, es toda acción ejercida por el hombre mediante el uso de artes, armas u otros  elementos con el fin de buscar, hostigar, perseguir, acosar, aprehender, capturar, apresar, lesionar, mutilar o matar animales de la Fauna Silvestre; la captura, aprovechamiento o destrucción de sus productos como huevos, plumas, guano y otros, y de sus nidos, refugios o guaridas, como asimismo facilitar cualquiera de estas acciones a terceros.

La caza furtiva en Río Negro está disminuyendo las poblaciones de Guanacos, Choiques, Ñandúes, Vizcachas y Maras, entre otras especies, y en muchos casos el producto de ésta caza furtiva pone en serio riesgo la salud de las personas que viven en las ciudades, ya que la carne se comercializa sin ningún control sanitario, por ejemplo, el parásito Sarcocystis en el Guanaco, que puede constituirse en una enfermedad zoonótica para los humanos.

 

Clasificación

- Caza Deportiva Mayor y Menor.

- Caza Comercial.

- Caza para Control.

- Caza de Supervivencia.

- Caza Científica.

- Caza Exhibición Zoológica.

- Caza para formación de Planteles Básicos.

 

Su importancia

Todos los animales silvestres tienen derecho a la vida. Para que nuestros ecosistemas estén sanos es primordial preservarlos, ya que cada especie cumple un rol fundamental como ser polinizadores, dispersores de semillas, controladores de roedores, alimento de carnívoros, carroñeros y muchas otras funciones. Todas importantes y necesarias para que nuestros campos estén sanos, ya que de ellos dependemos para obtener nuestros alimentos.

Por ejemplo, actualmente está comprobado que tanto los Zorros, como los Ñandúes y Choiques, son los principales dispersores de semillas del monte y la estepa, muchas de las cuáles no germinan si no pasan antes por el tracto digestivo de algunas de éstas especies, proceso que se conoce como escarificación.

 

Costumbres que matan

En algunas zonas de la provincia, ya no se ven Ñandúes y Choiques, debido a la caza furtiva y práctica de colectar los huevos de los nidos de éstas especies. Esto no sólo constituye un delito, sino que también atenta contra las poblaciones de éstas aves, ya que por cada nidada se pierden 30 o hasta 40 Ñandúes o Choiques que no alcanzan a nacer.